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El eccema o dermatitis atópica es una inflamación de la piel acompañada con picor intenso y sequedad. Consiste en una de las manifestaciones alérgicas más precoces, generalmente provocada por un alimento o incluso por medicamentos.

Un eccema puede aparecer desde bebé, en los primeros meses de vida. Además constituye un signo de alerta, ya que tres de cada cuatro niños que sufren alergia a esta edad podrían desarrollar otras formas en el futuro.

Para evitar una eccema los neurópatas suelen prescribir en estos casos una dieta alcalinizante a base de legumbres, patatas, pescado blanco o azul, algo de pollo hervido, verdura y fruta especialmente zanahoria, yogures desnatados, miel, almendras y aceite de oliva virgen. Se reduce al máximo la leche, los cereales, las carnes rojas, el cerdo, los cacahuetes, el chocolate, el café, el alcohol y el plátano. Muchos de los eccemas se resuelven con la dieta adecuada porque en ellos subyace una alergia alimentaria.

También existe el eccema de contacto qué es un tipo de reacción de la piel al contacto con algún elemento, especialmente metal. Un eccema de contacto típico es el provocado por el níquel, presente en aleaciones de bisutería, patillas de gafas, etc. El único remedio pasa por evitar este contacto.

Se ha comprobado que ciertas precauciones dietéticas en la futura mamá pueden disminuir hasta un 30% los riesgos de alergia en el bebé, siendo menos precoces los cuadros alérgicos.

El consumo durante el embarazo de pescado azul, los suplementos con lactobacilos y la toma diaria de frutas y verduras se barajan como factores protectores frente al asma infantil y otras manifestaciones alérgicas como la dermatitis atópica del bebé.

Fumar durante el embarazo también puede facilitar la aparición de alergias en el futuro bebé, ya que el tabaquismo pasivo del feto se relaciona con un mayor riesgo de asma. El abuso del paracetamol con el bebé también se ha relacionado con esta mayor prevalencia.

A los bebés se les da cereales sin gluten porque el sistema digestivo del niño todavía no se halla lo suficientemente maduro para digerir esta fracción proteica que se halla en las harinas de trigo, cebada, avena y centeno, lo que puede derivar en complicaciones posteriores como celiaquía (intolerancia al gluten) y otras manifestaciones alérgicas.

Los pediatras recomiendan retrasar al máximo la introducción del huevo, el pescado y la leche de vaca porque estos alimentos son los que se hallan más relacionados con las alergias alimentarias en unos momentos importantísimos en el que el pequeño está estableciendo sus mecanismos de tolerancia inmunológica. Según un estudio realizado por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), la leche es el alimento relacionado hasta un 82% con las consultas con alergia alimentaria en menores de 5 años, seguido del huevo (76%) y el pescado (50%). Por eso los especialistas recomiendan retrasar hasta después del año su introducción en la dieta, y en niños de riesgo, es decir con antecedentes alérgicos familiares, se aconseja esperar incluso hasta 2 años.

Los niños que son alérgicos al huevo, en principio sí pueden comer pollo, ya que la mayoría de los niños con alergia al huevo toleran bien la carne del pollo. Dónde si puede presentarse reactividad cruzada es con los huevos, plumas y escamas de piel de otras aves.

Otro elemento común que puede agravar una alergia son los humidificadores así que a ser posible no los utilices si hay alérgicos en casa.

La larva que contiene el pescado y qué puede producir alergia se llama Anisakis y se localizan en las vísceras del pescado, aunque cuando muere pasa a sus músculos. Puede provocar alergias cuando está viva si el pescado está crudo o poco cocinado.

Si eres alérgico al anisakis mejor que evites tomar boquerones en vinagre, ya que estas larvas pueden resistir vivas hasta 35 días en una maceración con sal y vinagre. Para matar este parásito es necesaria la congelación a menos de 20 grados centígrados durante 48 horas o cocinar bien el pescado.

Si eres si eres alérgico a las gambas tampoco deberías tomar sucedaneos como los palitos de cangrejo, ya que la mayoría de estos sucedaneos están preparados con cáscaras de marisco, así que la sustancia que te provoca la alergia seguirá estando presente.

En caso de ser alérgico al polvo las medidas más simples que puedes incluir para tener una buena higiene y no convertirla en un suplicio es evitar alfombras, moquetas, peluches y cortinas recargadas; utilizar sábanas de algodón y lavarlas cada semana con agua bien caliente; limpiar el polvo con bayetas húmedas y pasar el aspirador en vez de barrer.

Los alérgicos al polen tienen unas horas del día y unos climas que son más peligrosos para ellos cómo el amanecer y el atardecer, cuando las temperaturas son más elevadas registran las más altas concentraciones de polen. Son momentos malos también los días ventosos o cuando amenaza tormenta.